Que hay mas placentero en la vida, que levantarte de la cama, ya con los rayos de sol de media mañana, preparate, ponerte las gafas de solny salir de casa hacia otro dia de playa esperemos que tan intenso pero menos asfixiante que el de ayer. Montar en el autobús y esperar impacientes que tengamos nuestro pequeño lugar apartado en la arena. Llegar, chanclas en la mano, toalla en la bolsa, caras sin maquillar y un moreno que cada dia brilla más. El pelo suelto le molesta en la cara por culpa de la brisa que, por otra parte, es la encargada de que no nos de una insolación. Nos tumbamos, nos relajamos, nos zambullimos en el más dulce descanso, el sol, la música y el mar hacen el resto. Vamos al agua, no, mejor nos volvemos, demasiado fria, no no no, nos arrepentimos, queremos entrar, poco a poco, pero cuando me quiero dar cuenta ya está totalmente sumergida. Salimos, toalla, sol, más sol, cantamos, bailamos, pensamos en el fin de semana sin preocupaciones. Luego un paseo, para ella no hay dia de playa sin él.
Más relajacion, mas sol, de repente la hora. De nuevo, chanclas en la mano, toalla en la bolsa, pelo recojido y el deseo de llegar a casa y verte incluso más morena.
Otra vez autobús, ahora más calladas, parece increible pero un dia de playa agota a cualquiera. Llegamos a casa, mañana otra vez lo mismo. Nunca nos cansaremos de ir. Nunca me cansaré de ti. Nunca me olvidaré de nuestro verano.
Otra vez autobús, ahora más calladas, parece increible pero un dia de playa agota a cualquiera. Llegamos a casa, mañana otra vez lo mismo. Nunca nos cansaremos de ir. Nunca me cansaré de ti. Nunca me olvidaré de nuestro verano.

