viernes, 11 de marzo de 2011

Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo.




miércoles, 19 de enero de 2011

Que hay mas placentero en la vida, que levantarte de la cama, ya con los rayos de sol de media mañana, preparate, ponerte las gafas de solny salir de casa hacia otro dia de playa esperemos que tan intenso pero menos asfixiante que el de ayer. Montar en el autobús y esperar impacientes que tengamos nuestro pequeño lugar apartado en la arena. Llegar, chanclas en la mano, toalla en la bolsa, caras sin maquillar y un moreno que cada dia brilla más. El pelo suelto le molesta en la cara por culpa de la brisa que, por otra parte, es la encargada de que no nos de una insolación. Nos tumbamos, nos relajamos, nos zambullimos en el más dulce descanso, el sol, la música y el mar hacen el resto. Vamos al agua, no, mejor nos volvemos, demasiado fria, no no no, nos arrepentimos, queremos entrar, poco a poco, pero cuando me quiero dar cuenta ya está totalmente sumergida. Salimos, toalla, sol, más sol, cantamos, bailamos, pensamos en el fin de semana sin preocupaciones. Luego un paseo, para ella no hay dia de playa sin él.
Más relajacion, mas sol, de repente la hora. De nuevo, chanclas en la mano, toalla en la bolsa, pelo recojido y el deseo de llegar a casa y verte incluso más morena.
Otra vez autobús, ahora más calladas, parece increible pero un dia de playa agota a cualquiera. Llegamos a casa, mañana otra vez lo mismo. Nunca nos cansaremos de ir. Nunca me cansaré de ti. Nunca me olvidaré de nuestro verano.



martes, 11 de enero de 2011

:)

Y si vuelves a mi mente, basta de pensar que no estás, que estoy sufriendo inultimente porque sé, yo lo sé, yo sé que volveras.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Errores.

Esa rabia, que me come por dentro, la impotenciade no poder decir te quiero, que deseo que vuelvas a mi lado, diciendo que nos hemos equivocado, y no importa quien tenga la culpa si tu eres la princesa de mis sueños, si no quiero que quede esto en palabras, dime que me amas con un beso y un te quiero.




Hugo.


viernes, 24 de diciembre de 2010

¡FELIZ NAVIDAD!




Te levantas. Gente. Mucha gente. Gente sin parar. Grandes mesas. Mucha comida. Para arriba. Para abajo. Compras. Viajes. Reencuentros. Regalos. Frio. Ropa. Maquillaje. Tacones. Pelo perfecto. Cena perfecta. Comida perfecta. Fiesta. Baile. Champán. Uvas. Año nuevo. Vida nueva. NAVIDAD.


viernes, 17 de diciembre de 2010

Él.

Le veo, me mira, le siento, noto su perfume. Mi pulso se acelera, una sonrisa inesperada aparece en mi rostro. De repente noto algo de humedad, humedad y frío. Ha empezado a llover. ¿Cuánto tiempo llevo mirándolo? Viene, me sonríe, estoy temblando, pero el no lo nota. Para el no ha cambiado nada... tiene lagrimas en los ojos. Hablamos, me explica su nueva vida, pero no me atrevo a preguntarle. ¿Qué le pasará? Me muero por saberlo, que me lo cuente todo, que yo le ayude, que le cure con uno de mis besos. Que el me abrace como antes, que yo sienta su pelo en mi cara, la satisfacción de esa gran victoria cada vez que el se acercaba a mi. Pero todo este sueño se desvanece, me encuentro de repente despidiéndome de él. Sin más. No ha servida de nada. Todo igual. Una vez más.


miércoles, 15 de diciembre de 2010

Andaluza.


La vi, me miró,  fue algo insignificante. Pero desde ese momento la grabe en mi corazón, como una canción de tu grupo favorito, o la mejor sonrisa del chico que te gusta. Su cara, su pelo, sus ojitos, sus pecas. Fue sorprendente. Ella estaba sentada, en una punta de la playa, sola, rodeada únicamente de sus pensamientos, y yo, yo parecido, andaba, bueno más bien vagabundeaba, sin rumbo alguno, perdida en un mar de preguntas sin respuesta. No me digáis porque pero sentí el agradable impulso de sentarme a su lado y preguntarla que si le ocurría algo, empezamos a hablar con la confianza de no conocernos, de saber que no se lo iba a contar a nadie, porque no teníamos a nadie en común. Y de repente, inesperadamente, llevo unos maravillosos años a su lado, viéndola todos los días, y pensando si otro día podremos volver, ahí, a nuestra playa, a nuestro gran rincón.